¿Por qué los niños necesitan moverse para aprender? El desarrollo motor en Educación infantil

A finales de septiembre, una representación del equipo de Educación Infantil comenzaba el curso participando en un curso de formación sobre la importancia de un buen desarrollo motor para un desarrollo completo e integral de nuestro alumnado y la prevención temprana de dificultades de aprendizaje, comportamiento y atención. El curso fue impartido por la fisioterapeuta y neurocientífica Natalia Povedano, directora de Phios y con años de experiencia en la terapia manual pediátrica integrativa y especializada en el sistema nervioso.
La relación entre desarrollo motor, aprendizaje y atención
El curso tuvo lugar en el colegio Sagrado Corazón de Sevilla, de nuestra red educativa Fundación Spínola. Tuvimos la suerte de entender la estrecha relación que existe entre el desarrollo en los problemas de aprendizaje, el comportamiento de los niños y adolescentes y la atención con el desarrollo motor.

Para ello, analizamos los signos que nos hablan de neurodesarrollo para poder así identificar posibles alteraciones. Y al mismo tiempo, aprendimos los hábitos que potencian el desarrollo, colaborando en la construcción de un programa neurosensor motor para el aula, muy en conexión y complementario a nuestro programa de desarrollo básico, PDB, más conocido por todos como “el circuito”.
Información fundamental para docentes y familias
El contenido de este curso, no solo fue interesante, práctico y divertido en muchas ocasiones, sino que lo consideramos una formación fundamental para docentes, padres y madres, ya que las estadísticas nos hablan de que uno de cada cuatro niños tiene problemas de aprendizaje, atención o conducta.
En este sentido, conseguimos no solo una mayor comprensión de lo que viven éstos niños sino una batería de recursos para trabajar con ellos. Somos partidarios de que las etiquetas no ayudan al buen desarrollo del alumnado, pero un diagnóstico temprano es fundamental para una intervención temprana, que lejos de pretender encasillar al niño o niña en un problema o dificultad, busca ofrecer las herramientas que necesita lo antes posible.
Neurodesarrollo: construir el ser humano desde la experiencia
Profundizando un poco más en el contenido de esta jornada formativa: el neurodesarrollo, que de una forma sencilla, podríamos decir que es la construcción del ser humano, nos demuestra que es un ser programable de alguna manera. Nacemos inmaduros para poder adaptarnos al ambiente y las circunstancias en las que crecemos y nos desarrollamos. Evidentemente, nuestra genética está ahí, pero está demostrado científicamente que nuestro cerebro, crece y se organiza en base a la experiencia.

Al nacer, el cerebro solo es la maqueta donde la actividad neuronal, impulsada por las experiencias, dirigirá su crecimiento y lo definirá. Nuestras experiencias modifican nuestro cerebro, fortaleciendo o debilitando las sinapsis que conectan nuestras neuronas. De ahí, la responsabilidad que tenemos como educadores de proporcionar la cantidad adecuada de estímulos y de buena calidad a nuestro alumnado.
La unidad inseparable de cuerpo y cerebro
Por otro lado, es indiscutible que cuerpo y cerebro son una unidad inseparable. Conectado a esta afirmación podemos decir que la cognición y el movimiento están estrechamente relacionados. Se aprende en movimiento, se aprende haciendo. Nuestras funciones motrices y las cognitivas van de la mano. Cuerpo y cerebro necesitan sintonía y esto se da a través del movimiento. ¡Los niños tienen que moverse! ¡Lo necesitan para poder desarrollarse!
El movimiento sin duda es vida. La falta de movimiento, produce un adelgazamiento del lóbulo temporal medial (LTM), una región del cerebro que incluye el hipocampo y está involucrada en la formación de nuevos recuerdos, incluido el aprendizaje.
El aprendizaje empieza por el movimiento. Al comienzo, la actividad motriz se anticipa a la acción mental, más tarde son coincidentes y finalmente se subordina. Para aprender, necesitamos emoción (amígdala), atención (activación del córtex), memoria (hipocampo). Todo nuestro cerebro se pone en juego durante el aprendizaje, pero necesitamos experiencia o aprendizaje observacional, necesitamos movimiento y repetición para generar una buena red neuronal y un aprendizaje significativo. Nos construimos en movimiento.
Cuando el movimiento no llega a tiempo
Si relacionamos estos bloques —cerebro y cuerpo, experiencia, aprendizaje y movimiento—, nos preguntábamos qué sucede con aquellos niños que aún no han conquistado su movimiento cuando empiezan la etapa escolar; que, como decíamos al principio, el número de casos es más frecuente de lo que podemos llegar a pensar.

Existen múltiples estudios que temporalizan una buena consecución de movimientos en el desarrollo del niño. No podemos olvidar el refranero popular, que esconde tanta sabiduría y seguiremos manteniendo que “cada niño es un mundo” y que “cada niño tiene sus tiempos y sus ritmos”, pero esto hay que verlo con objetividad y realismo y dentro de una horquilla de tiempo muy pautada. Estamos hablando de los tiempos estimados en los que un bebé debe haber adquirido el volteo, el arrastre, el gateo… Cuando esto no se da de forma adecuada o en el tiempo correspondiente empiezan las dificultades.
Detección temprana desde el aula
Dentro del aula podemos encontrarnos con alumnos con alteraciones motoras finas o gruesas, alteraciones sensoriales (visión, audición, propiocepción, vestibular/coordinación, táctil, interocepción, desorganización lateral) o con una regulación emocional deficiente con una baja tolerancia a la frustración, y es nuestro deber ser capaces de detectar esa dificultad e informar a las familias para una actuación temprana.
Posiblemente, se requerirá de un grupo de especialistas que ayuden al buen desarrollo del niño y que paute de forma exhaustiva cómo intervenir desde casa y desde el cole, trabajando de forma coordinada para unos resultados óptimos.
Estimulación, contacto y movimiento: claves para aprender
Resaltando por tanto de nuevo, la importancia de generar unas buenas conexiones neuronales, de proporcionar para ello una gran cantidad y variedad de estímulos, siendo conscientes que aprendizaje y movimiento son unidades inseparables, aprendimos en nuestra formación sobre la importancia del contacto, el lenguaje, la visión, la audición….Nuestras aulas, nuestras casas, deben estar repletas de oportunidades de movimiento, solo así comprenderemos la emoción.
Llenas de contacto —está demostrado que el cerebro de un niño que no juega mucho o rara vez es tocado, está desarrollado un veinte o treinta por ciento menos de lo normal—. Llenas de cuentos que amplíen el vocabulario y la capacidad de comunicarse de los niños y de esta manera también comprender el mundo. Llenas de bailes, de juegos en el suelo, de actividad física variada y de buenos hábitos de sueño, respiración y alimentación.

Dice Nazareth Castellanos que la herencia que transmitimos a nuestros hijos no es estática, genética, también es dinámica y se forja día a día. No son ideales, no es cuestión de elegir un estilo u otro de crianza o educación, hablamos de una base sólida y fundamental para el desarrollo neuronal de nuestros hijos y de nuestro alumnado.
La importancia de la etapa infantil
La etapa de Educación Infantil, la de los cero a seis años, es la etapa donde se construye todo. Tenemos una enorme responsabilidad con la infancia, con cada niño y cada niña que nos necesita para desarrollarse de una forma saludable, completa e íntegra.
Desde nuestro cole, conscientes de esta responsabilidad y enamorados de nuestro trabajo, trabajamos cada día en ello y desarrollamos dentro del aula nuestras líneas pedagógico-pastorales, parte de la metodología de nuestro proyecto educativo como Fundación Spínola. En este sentido, hablamos de nuestra línea de estimulación temprana, nuestro Programa de Desarrollo Básico, que conecta el movimiento con el aprendizaje, desde el Circuito motor y los Bits de inteligencia.
Porque deseamos y luchamos para que “llueva para todos”, ofreciéndole a todo nuestro alumnado las oportunidades que nuestro cerebro necesita para aprender, creando una buena red neuronal, fomentando el desarrollo físico y social, despertando las ganas de aprender y todo ello, desde el afecto y la motivación.
Agradecemos la oportunidad que el centro nos ofrece de estar en continua formación para ofrecer siempre lo mejor a nuestro alumnado y de esta forma seguir construyendo un mundo mejor, sabiendo que educar es formar personas, es formar el corazón.
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